La muerte a la vuelta de la esquina


Personajes de A Dos Metros Bajo Tierra.

A Dos Metros Bajo Tierra (Six Feet Under, en su original) es una serie producida durante los años del 2001 al 2005 por la fábrica de los sueños más admirable del s. XXI, es decir, el canal por cable americano HBO. La serie, simplificando al máximo, narra el devenir de una familia que regenta una funeraria en Los Ángeles y se centra en las relaciones personales existentes en la misma y con las personas de su entorno.

Sin embargo, SFU es mucho más que eso, es una lección de vida y muerte. Muestra con una precisión quirúrgica la emoción y el sentimiento que rodea a cualquier funeral de cualquier índole, desde bebés hasta ancianos octogenarios, desde suicidios hasta accidentes laborales. Y de este modo propone una descarada reflexión acerca de la relación que tenemos con la muerte: cuánto nos importa, cómo la afrontamos, cómo la evitamos, qué significa para cada uno de nosotros. Además, el tema tabú del sufrimiento extremo se adereza con una familia nada convencional y un humor negro muy fino. Cada personaje, miembro de la familia o allegado, tiene una marcada personalidad que se va dibujando capítulo a capítulo, teniendo además en cuenta las lógicas evoluciones y transformaciones que sufre una persona a lo largo de su vida en función de sus condicionantes. Y ahí radica el secreto de los magníficos guiones de la serie: un punto de vista emotivo y reflexivo acerca de la muerte, un humor negro cuidado y un estudio en profundidad del carácter de los personajes.

Es importante señalar que SFU no es una serie de la que puedas ver un capítulo para juzgarla dado que su mérito consiste en la fidelidad con la que se perfila a los protagonistas y cuyos diálogos son tan pulcros que no tienen cabida aislados del conjunto de la serie. Tampoco es una serie para ver con prisas. La muerte requiere su tiempo.

Y esa muerte, tan cotidiana para el grueso de los personajes de la serie, se convierte en el eje central, en la gasolina que dinamita la perspectiva vital de cada uno de ellos. Porque cuando uno está tan familiarizado con el dolor extremo necesita experiencias vitales fuertes para combatir las pesadas lágrimas ajenas: se ansía vivir cuando se ve el final tan a menudo y tan cercano. Así, la muerte se torna en el mejor catalizador de la vida, porque no hay que olvidar lo que la serie propone como lema de su última temporada: Everything. Everyone. Everywhere. Ends.

Esta entrada se publicó el día 20-February-2011 a las 2:46 pm y está clasificada en las categorías arte, cine. Puedes suscribirte a los comentarios de la entrada a través del lector RSS 2.0 y puedes introducir un comentario.

3 comentarios

  1. Cuando ví el primer capítulo, pensé no seguir…sin embargo, después del tercero me enganchó totalmente…hasta hoy que he visto el último de la última temporada! sin duda, una de las mejores series del momento!

  2. Es una de las decenas de series que me gustaría empezar a ver, y más aún despues de comprobar la capacidad interpretativa de Michael C. Hall, a.k.a. “Dexter Morgan”. Debido a mi trabajo, y la gente sobre la que trabajo, la muerte es algo cotidiano a lo que debo acostumbrarme rápido. Y nunca es fácil transformar personas en números.

  3. I like and I agree con todo, salvo con un matiz: la expresión “Muestra con una precisión quirúrgica la emoción (…)” No creo que la emoción pueda mostrarse de forma tan precisa porque no creo que esté delimitada o que sea algo concreto.

    Sólo era un matiz, porque no tenía nada más que decir. Y lo que tenía, no era interesante.

    : )

Opina

Los campos en negrita son requeridos. La dirección de correo electrónico nunca se publica o distribuye. Se permite código HTML. Los comentarios indebidos u ofensivos en algunas ocasiones son eliminados.

    personal

    interesantes

    blogueros

  1. comentarios recientes

  2. flickr

    Los BarruecosSanto Domingo "de la Calzada"Río Ebro regando viñasVinoOrbea Master AlmaAlmost flying...
  3. entradas anteriores

  4. categorías