Un profeta cabreado (o a medio cabrear)

Retrato de un erudito agricultor
Retrato de Adolfo Martínez (julio 2010).

Y es que el hombre actual es aquel bárbaro antiguo pero sin su grandeza, un bárbaro que ha perdido la inocencia; ésta se pierde cuando se descubre una gran mentira, cuando se descubre una traición, o cuando el Gran Tontaina te convence de que lo que hay que hacer es desmitificar. Por desgracia, estos hallazgos no traen madurez ni sabiduría sino dureza y malicia. Os apunto una aproximación a la grandeza, o a ser hombre simplemente, no lo sé: aquél que a pesar de todo mantuvo su inocencia.

El hombre de hoy no se pregunta, afirma. Y es pasmosa la zafiedad y la delectación con que esta sociedad contempla una maniática e inepta maniobra de acoso y derribo de lo sagrado, último asidero del ser humano. Nos rodea la necedad como una espesa niebla y no nos damos cuenta porque, como entonces, nos anestesian con pan y circo y nos sucede como a la nariz saturada de malos olores, que ya no huele.

[Los profetas cabreados, Adolfo Martínez, 2011]

P.S. Ediciones La Discreta presentó el sábado pasado en Villaescusa de Haro dos libros nuevos y sorprendentes: “Los papeles secretos de La Discreta” y “Los profetas cabreados”. Este último, publicado sin conocimiento de su autor, Adolfo Martínez, de quién ya se ha hablado por aquí alguna vez a raíz de su libro “Erótica urbana” y de la exposición veraniega que hizo de algunas esculturas y cuadros propios. “Los profetas cabreados” contiene un compendio de textos variados que van del pregón de fiestas de su autor en la ya nombrada villa hasta el texto que elaboró su editor para la presentación del libro “Erótica rural” pasando por diferentes relatos del erudito villaescusero.

Esta entrada se publicó el día 2-March-2011 a las 2:01 pm y está clasificada en las categorías actualidad, literatura, villaescusa de haro. Puedes suscribirte a los comentarios de la entrada a través del lector RSS 2.0 y puedes introducir un comentario.

2 comentarios

  1. “El hombre de hoy no se pregunta, afirma.”

    Esa reflexión me ha recordado a otra de Ortega y Gasset en su libro “La rebelión de las masas”:

    “El hombre masa no opina, impone”

    Saludos.

  2. Adolfo es un gran admirador del pensador que él llama Don José, efectivamente.

Opina

Los campos en negrita son requeridos. La dirección de correo electrónico nunca se publica o distribuye. Se permite código HTML. Los comentarios indebidos u ofensivos en algunas ocasiones son eliminados.

    personal

    interesantes

    blogueros

  1. comentarios recientes

  2. flickr

    Los BarruecosSanto Domingo "de la Calzada"Río Ebro regando viñasVinoOrbea Master AlmaAlmost flying...
  3. entradas anteriores

  4. categorías